domingo, 4 de septiembre de 2011

Las realidades de los caballeros.


"-¿Desearía bailar conmigo, señorita?, -Por supuesto apuesto caballero". Ella solo quería escuchar esas palabras, de aquel caballero. Otros muchos se lo pedían, pero ella se obcecaba en él, un apuesto, pero borrego, que lo único que hacía era tratarla como a la peor, y siempre conformandose con algo peor, que ella. El día que llego a darse por vencida, y dejar pasar ese sueño que nunca se cumpliría, llego el momento que ella esperaba, él se acercó, tendiendole su mano, ella la tomó y se alzo. Él con voz de ángel, le pidió un baile, ella con el corazón a punto de salirse de las órbitas, aceptó. Disfrutó de su baile, hasta el momento, en el que se dió cuenta, de que ella, no quería eso, ser la última opción de alguien, que de tanto tiempo la hizo esperar, sufrir y llorar por algo que no tenía ningún porqué; ella al acabar la canción, se sentó de nuevo en su asiento; él anonadado, se quedó totalmente alucinado, y a la vez enamorado de ella, por no ser como las demás, ser distinta, firme y con una fuerza que nunca vió antes en ninguna moza. Después de aquel día, él era el que se sentaba a esperar que ella le tendiera su mano para un baile, rechazando a toda moza que se le pusiera delante, y ella a disfrutar de cada baile, y de cada persona con la que bailaba. Ahora le toca a ella disfrutar y a él, esperar lo que nunca llegará. Todo tiene un principio y un final y ahora, yo soy la que tiene que disfrutar, gracias a la vida y a la realidad por poner todo en su sitio :).

viernes, 2 de septiembre de 2011

Quien algo quiere, algo le cuesta, así que ¡Bye, bye!


¿Sabes qué?, ¡Que te den monada!, bye bye in english.. ya me cansé de esperarte, de redimir tus pecados, y que siempre vuelvas a pecar. Quien algo quiere, algo le cuesta, como bien dice mi queridísima abuela; tú no querías nada, y fingías que sí, ahora, soy yo la que no quiere saber nada de nada. Que te vaya bonito ;)