
Hacer lo correcto, no quiere decir que siempre las cosas salgan como tienen que salir. No siempre después de hacer lo correcto te sientes bien. Puedes arrepentirte, castigarte e incluso juzgarte. Esperar que el tiempo cure lo incurable, desear que no vuelvan sentimientos ni emociones. De un septiembre a un junio, que se quedó en un octubre, un pequeño, pero pícaro saco. Un corto tiempo, para una confusa situación. Sin juicios, sin sentimientos, sin emociones, nada, ahora sí es lo correcto.
