domingo, 1 de mayo de 2011

Aceptarse.


Me cuesta levantarme y no parar de pensar que tengo que evitar caer en la tentación de comer algo que no debo, odio esa sensación de culpa al verme en el espejo y ver algo que no quiero ser. El arrepentimiento en el momento es algo saciante, pero cuando pasa un rato, ya es inutil intentarlo, me quedo marcada, marcada hasta en el fondo de mi ser, con esos puntos que cada vez que te miras al espejo te dicen: "¿estás orgullosa de estar como estás?","estás así, porque eres tú la que no lo quiere cambiar","¿para que vas a hacer más dietas?, si no te sirven de nada","si hicieras todo lo que manda, otro gallo cantaría"... Si, esos puntos todos tienen razón, pienso a veces; claro a mi me encanta estar así sentirme una mierda cada vez que me fijo a mi al rededor y veo todo chicas guapisimas y estupendas con sus vestiditos y sus cuerpazos, esos cuerpazos y esa autoestima que les lleva hasta las nubes, esa sensación que yo nunca probaré, tal vez si tubiera forma de donuts, ¿no, puntos?.

¿Como puede uno aceptarse a si mismo, si todo a su al rededor impiede esa aceptación?

No hay comentarios:

Publicar un comentario