jueves, 19 de mayo de 2011

El vals de mi zapato viejo.


Le vi, le vi aparecer por el camino que nunca usaba, buscaba algo, creo que me buscaba a mi. Pánico me entró solo de pensar que me estuviera buscando a mi, recogí mis cosas, me fui con lo puesto, dejando atrás entre las pequeñas margaritas aquel zapato viejo que tanto valor tenía, realizó los primeros pasos del vals de mi vida. En efecto era el destino el que me buscaba, para encaminarme en un rumbo marcado. Gracias mi viejo zapato, por dejarme seguir con mi libre vals.

No hay comentarios:

Publicar un comentario